5 platillos de la calle que mejoran tu calidad de vida

Ser callejero es toda una profesión.

El trabajo, la familia, la diversión, pero sobre todo los traslados en las grandes ciudades, hacen que la nueva forma de cazar hoy en día sea conocer el mejor puesto para comer delicioso.

Pero eso no basta. Buscamos lo rico pero que te aporte mucho más, ya sea tradición, colores, pero sobre todo que puedas compartir con los demás. Echa un ojo a la selección que preparamos para ustedes:

Garnachas

Legendarias y básicas en la dieta de cualquier mexicano. Desde un tlacoyo, un sope o una quesadilla frita elevan todos los químicos de la felicidad, y si le pones de tu salsa favorita, los niveles suben tanto que terminas llorando por tanta bondad del universo.

Elotes y Esquites

Salir del trabajo y ver que la señora de los elotes sí fue, es un oasis. Ya sea que prefieras tus esquites con todo o sólo con limón, sal y chile, o tu elote bien preparado con chile del que no pica, porque según tú estás cuidando tu estomago, más unas gotitas de limón. La cosa es que la combinación de todos esos ingrediente, pero sobre todo de los granos de maíz, hacen que la vida valga la pena.

Tacos de Canasta

No hay nada como estos salvavidas. No importa en donde estés, en qué circunstancias, siempre estará el señor o señora de los tacos de canasta en su bicicleta, con su paraíso a cuestas y sus salsas bien montadas en la parte trasera de este ecológico transporte. Ya sea de papa, chicharrón, pipián o frijol, agradeces esos taquitos sudados.

Papas de carrito

No, no hablamos de las papitas comerciales empacadas,

tampoco de las papas francesas con queso y demás, hablamos de las clásicas papas de bolsita que nos acompañan desde tiempos escolares. No hay mejor momento como aquel en el que le pides al señor del carrito una papas con mucho limón y salsas. El culmen del bienestar llega cuando inclinas la bolsa para que se deslice en tu boca esa mezcla de papa con salsas, que ya más bien es un puré. Te lloran los ojos y agradeces a Dios por haber nacido en este país.

Tamales Fritos

Seguro los has visto saliendo de alguna estación del metro, su olor te ha alcanzado, has querido probarlos de nuevo, pero tienes prisa. Para la próxima detente y date unos minutos para deleitar el sabor de los tamales que ya conoces: rojo, verde, de rajas, pero exponenciado al darle una pasadita por el aceite.

Lo mejor es que te des estos placeres en pequeñas dosis. De lo bueno poco, así que no consumas estos deliciosos platillos a diario o seguro te aburrirás. Y cuéntanos, ¿cuál es tu favorito? ¿Qué otro nos faltó integrar?

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